Escuela

Un lugar de encuentro para todos los que pasaron por esta maravillosa Institución. Pueden mandar fotos de su paso por la escuela tanto de los talleres como sus obras, mediante el formulario de contacto.

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Entrada original
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miércoles

Tres niños desnudos – Groupe d’enfants – Buenos Aires

Informations :

  • Fondeur: VAL D'OSNE
  • Adresse ou lieu-dit: Av. España 1701 y Elvira Rawson de Dellepianne. Costanera Sur
  • Localité: Buenos Aires
  • Pays: Argentine
  • Continent: Amérique
  • Matériau: Fonte
  • Type d'oeuvre: Statues décoratives
  • Morphologie: statue
  • Titulaire(s) et droits sur les photos: Sebastian Katz
  • Fiche rédigée le : 4 de Marzo de 2008 par Sebastián Katz
    Nani Arias / Sebastián Katz (Programa de Registro del Arte Metalúrgico Francés del siglo XIX en Argentina, Dirección Nacional de Patrimonio y Museos de la Secretaría de Cultura de la Nación.

    En la Costanera Sur se encuentra la Escuela Superior de Bellas Artes “Ernesto de la Cárcova”. 
    El edificio originalmente había sido concebido como una caballeriza, el “Lazareto”, dentro de un conjunto de pabellones para el control sanitario de animales. Está conformado por el pabellón central, donde funciona el Museo de Calcos y en las salas laterales, dos talleres de escultura. 
    Posee un jardín con importante vegetación, una fuente, bancos y esculturas.
    Dentro de este predio, sobre un pedestal de mampostería, apoyada en una base de hierro con el sello Val d´Osne, se halla este conjunto de tres figuras de niños desnudos, que están dándose la espalda entre ellos, lo que hace que la escultura sea interesante de observar desde todos los ángulos.
    Uno de ellos, alado, está de rodillas, llevando en su mano izquierda un elemento vegetal y en su cabeza una guirnalda de flores. De su cintura cuelga un carcaj o aljaba, estando el arco sobre la base, donde hay además especies vegetales. Tiene las características de Cupido, el dios romano del amor, o Eros su equivalente griego: un niño de gran belleza, desnudo, alado y de aire travieso con arco, flecha y carcaj.
    A su lado, de pie y apoyando su pierna izquierda sobre una caracola, y sosteniendo otras dos en las manos, usando la que tiene en su mano izquierda como instrumento de viento. Sobre su hombro izquierdo y en diagonal, una guirnalda de flores y hojas. Sobre su brazo izquierdo un paño que lo cubre.
    El tercero, también de pie, lleva en su mano derecha una corona de flores y la mano izquierda apoyada sobre otra de las figuras.





Información sacada de la  página de Versalles 

Pertenece a un grupo escultórico de los jardines de Versalles

Désignation : groupe
Nº d'inventaire:
 INV.1850 8937
Domaine
 : Sculptures

Auteur :
Van Clève, Corneille (sculpteur)
Aubry, François (fondeur)
Date de création : 1684-1690 (XVIIe siècle)
Emplacement
 : Parc Parterre d'eau
Dimensions
 : 145 x 93,5 x 93,5 cm
Matière et technique
 : bronze

Fotos de la página de Versalles
















martes

EL JARDÍN Y SUS ESCULTURAS


 












Escultura de Velázquez

Mariano Benlliure y Gil (Valencia, 8 de septiembre de 1862 – Madrid, 9 de noviembre de 1947) fue un escultor español. Considerado como el último gran maestro del realismo decimonónico.










Monumento a Velázquez. Boceto en yeso. Museo Sorolla . Madrid






viernes

Antonio Sassone en los jardines de la Cárcova




Musa, 1935




Relieve de la Entrada  
En su emplazamiento original.



Antonio Sassone había nacido un 19 de diciembre de 1906 en Amendolara, Italia, arribando aún casi niño a Buenos Aires, pero ya con una definida vocación. Egresado de la Escuela Superior de Bellas Artes "Ernesto de la Cárcova", donde tuvo como maestros, a Alfredo Guido en composición y grabado, Soto Avendaño en escultura y Enrique Prins en filosofía del arte, se vincula con José Gosé González Castillo, quién le encomienda la formación de la cátedra de dibujo de la recientemente creada Peña Pacha Camac. Corría el año 1932. Entre sus alumnos se destacaron luego, entre otros, escultores como Sepuccio Tidone, que llegó a obtener el máximo lauro nacional y el pintor Luis Dottori. Compartió emociones con Eolo Pons, Vicente Roseeli e infinidad de artistas plásticos que se acercaban a la Peña. También con el escultor Stephan Erzia “El Rodin ruso” como le llamaban, de quién modeló su imagen años más tarde. Domiciliado en Boedo 311, instaló posteriormente su taller-estudio en el barrio de Flores, en la calle Lautaro 1623, que hasta hace poco tiempo conservaron sus descendientes.
     Sassone se destacó no solo como escultor, actividad en la cual alcanzó las más importantes recompensas otorgadas en salones argentinos y no pocas distinciones internacionales, sino que fue también pintor, escritor y poeta, "al modo de ser de los Grandes Maestros del Renacimiento", escribiría en 1978 uno importante crítico de arte italiano. 
Reseñar su currículo es imposible en el reducido espacio de esta nota. A la suma de distinciones nacionales,
* Gran Premio Presidente de la Nación Argentina en 1954 por su obra "Venus Serrana".
* Gran Premio de Honor del Ministerio de Instrucción Pública en 1951 por su obra "Evocación Heroica".
* Gran Premio de Honor Arte Sacro, 1954 por su talla en piedra "Cabeza de Jesús".
* Gran Premio Municipal de la Ciudad de Buenos Aires, 1958, por su obra "El Mensaje".
* Gran Premio de Honor en la Exposición de Rosario de 1957 por su obra "Nudos Eternos".
* Gran Premio de Honor en la Exposición de Mar del Plata de 1959 por su obra "Soledad".
* Premio de Honor en la Exposición de Valparaíso, Chile, en 1947.
* Primer Premio en la Exposición Nacional de 1941 por su obra "El Belenista".* Primer Premio en la Exposición de Mar del Plata de 1948 por su obra "El Forjador".
* Primer Premio en la Exposición de La Plata de 1950 por su "Estudio para Los Caídos".
* Primer Premio en la Exposición de Tandil de 1949 por su retrato del escultor "Stephan Erzia".* Primer Premio de la Comisión de Cultura de Córdoba en 1943.
* Primer Premio IV Centenario de la Fundación de Bs. As., 1936, por su obra "Concentración".
* Primer Premio Talla en Madera, 1947 en la Exposición Forestal Argentina.
* Primer Premio en el Concurso Nacional para la ejecución del Monumento Ecuestre del General José de San Martín, Quilmes, Provincia de Bs. As. 1943.
* Primer Premio de la Comisión Municipal de Cultura, 1956, en la Exposición del Centenario de la ciudad de San Martín por su talla en quebracho "Elena de Troya".
* Premio Nacional de Composición, 1937.
* Premio Adquisición "Rogelio Yrurtia" en la Exposición de Santa Fe, 1957 por su obra "Estudio".
* Premio Adquisición en la Exposición de Mar del Plata, 1961.
se agregar las que obtuvo durante sus viajes a otros países y en especial a Italia, que incluyen -además- el "Laurel de Oro y Corona de Laurel de Oro internacional en poesía y el Premio "Marco Aurelio" "por su prodigiosa actividad artística. Como profesor dictó: Historia del Arte, Anatomía Artística, Morfología, Escultura, Dibujo y Composición. Publicó tres libros de poesías y un libro didáctico "Ciencia y Técnica en las Artes Plásticas" Sus obras figuran en importantes museos del mundo y en decenas de colecciones privadas. 
    Tuvo el honor de representar a la Argentina en la Bienal Internacional de Venecia en 1952, en la Conferencia Internacional de Barcelona en 1956 y en el Organismo Internacional de Cubra en 1953 Mención especial merece su Monumento al General San Martín, otorgado por concurso por la Municipalidad de Quilmes en cuya plaza principal se erige. 

Teatro Colón de Buenos Aires colocó en el foyer principal su colosal cabeza de Beethoven.



Antonio Sassone murió en Buenos Aires el 18 de octubre de 1983.

           Aníbal Lomba

jueves

Homenaje a Annemarie por Osvaldo Bayer







Sí, fue aquel año 1949. Se llamaba Annemarie. Estudiaba en la Escuela de Bellas Artes Ernesto De la Cárcova, nombre de aquel artista autor del inolvidable Sin pan y sin trabajo. Caminábamos con Annemarie por sus jardines arbolados, antes de que comenzaran las clases, muy cerca del Balneario Municipal, como le decía antes la gente. Fresco del río, verde de los árboles, color de las flores. Con ella sólo hablábamos de poesía, nos habíamos propuesto eso. Todos los días, un poeta. Llegábamos por fin al silencio, sólo se escuchaban nuestros pasos y los trinos de pájaros curiosos.
Ella murió meses después, repentinamente. Ya no hubo más tiempo de creer en Dios. Veinte años apenas, hermosa. Escribí para siempre la última poesía.
Sin cantos mi choza, he quedado solo
Partiste viajera, sin agitar tu mano,
Con prisa, sin niebla en el rostro,
Y quedó tu sonrisa enredada en mi llanto.
La lloraron todos los profesores y alumnos. Bellas Artes. Su escultura no terminada fue instalada en los jardines. Allí florecía entre el verde y las brisas llegadas del río.
He vuelto a recorrer el paisaje de la plena juventud. Ya no es lo mismo. Antes, el frente de la Escuela estaba cubierto de madreselvas y adornado con cerámicas. Hoy ha desaparecido detrás de una pretenciosa marquesina de hormigón que nos grita: “Hasta aquí nomás”. Como todas las escuelas de arte del país, De la Cárcova está en permanente agonía. Claro, allí cerca está la otra Argentina: Puerto Madero, la de los restaurantes y el lujo y los pibitos revolviendo la basura de los tachos en busca de los residuos que no llegaron a masticar los poderosos del dinero, los de las estadísticas de Martínez de Hoz y de Cavallo que supimos conseguir.
Sí, la noble y bella Escuela de Bellas Artes (¡qué Bello nombre!) pareciera que por su decaimiento está en la mira de las siempre rápidas inmobiliarias.
Porque tal vez estaría mejor allí un restaurante con mozos vestidos de gauchos y asadores con achuras crepitantes. Y tangos y malambos turísticos. Hay que atraer, señores, al turismo, ése es nuestro futuro. Bellas Artes, ¿qué?, ¿cómo dice? ¿Y si cuando venga Bush en su tercera reelección se lo hacemos inaugurar a él? El panorama estaría completo. Bellas Artes. La Escuela De la Cárcova, hoy: los pisos de baldosas se hunden. La humedad gana las paredes. Los valiosos ejemplares de su biblioteca especializada corren riesgo de perderse, igual que la colección de estampas y las más valiosas diapositivas en vidrio con imágenes de obras de arte de todo el mundo. Cualquier entendido dirá: “Quedarán destruidas muy pronto ni no se hace algo para rescatarlas”.
Pero la desidia por el arte quedó compensada con la importancia otorgada al restaurante que alberga en sus jardines. Instalaciones gastronómicas. Sí. El Arte puede esperar.
En este nuevo mundo todo tiene que dar ganancia. Cuando lo noble y lo racional sería tener un bar estudiantil atendido justo por una cooperativa de esos trabajadores gastronómicos del restaurante. Lo racional, lo democrático y no el egoísmo rapaz de la ganancia por encima de la dignidad. Todo esto se ve, queda al desnudo cuando la única entrada habilitada para entrar a la Escuela de Bellas Artes ostenta carteles de promoción de comidas. En vez de Miguel Angel, vitello tonnato; en vez de Van Gogh, bouche de Noel. De la escuela de arte más importante del país, al restaurante cinco estrellas en las riberas de Puerto Madero. Argentina, Argentina. Es triste tener que repetir que la historia de esta escuela de arte es mucho más valiosa que su valor monetario. Este tendría que ser el lema indiscutible para todo funcionario de la cultura. Sería una falta de respeto a todos aquellos que pasaron por sus aulas y nombramos algunos: Mario Vanarelli, Mané Bernardo, Juan Carlos Castagnino, Libero Badii, o decir que allí están una réplica de tamaño natural del David de Miguel Angel, del Moisés y de La Piedad. O calcos de escultura precolombina americana de México, Guatemala, Honduras y Perú. Allí está la cátedra de Arte Indígena iniciada por Guillermo Magrassi, ese cruce genial entre Arte y Antropología. Pero además de eso, la antigua construcción no tiene ya más espacio, hay que darle urgente más lugar, porque el Arte aumenta, el genio creativo no se rinde ante las ganancias del rendimiento monetario del egoísmo. Basta de la constante agonía a que se ha condenado a este templo del Arte.
Los jardines diseñados por el paisajista Carlos Thays carecen de los cuidados necesarios; la fuente andaluza adornada por una escultura de sirena en mármol de Carrara, se desluce en el abandono.
¿Qué se espera para declarar a este predio monumento histórico nacional? Existe un petitorio para salvar lo que aún queda de este bellísimo edificio, que pide se “garantice la continuidad de los fines educativos académicos para los que fuera creada la institución desde 1923. Es decir, el estudio y la investigación pública y gratuita de las Artes Visuales como “última etapa de la formación académica”, aspecto hoy completamente olvidado. ¿Por qué? ¿Quién se llevó el dinero que había antes? Volver al rescate y la protección de los Talleres de Enseñanza, los Talleres de Restauración, el Museo, la Biblioteca, el Gabinete de Estampas y la colección Museológica. Todo comenzó cuando Menem creó el IUNA, Instituto Universitario Nacional del Arte, y de él comenzó a depender la Escuela de Bellas Artes. Y nombró rector a Raúl Moneta, calificado por docentes, no docentes y alumnos como “autoritario y burócrata”. Después de la experiencia más que negativa de este período –Moneta cayó en agosto pasado–, los cuerpos representativos exigen democratización. La única manera de terminar con personalismos, corrupción y planes fuera de todo principio es organizar para educar y no aquella del pretexto de “todo debe autofinanciarse”, que culmina en el egoísmo corrupto del enriquecimiento ilícito.
Es fundamental que el presupuesto –con los aumentos necesarios– sea puesto a disposición de rescatar y conservar el patrimonio, los talleres de enseñanza, la calidad académica. Aquí cabe la pregunta: ¿por qué durante estos largos años de la gestión de la IUNA de Moneta se dejó caer así la escuela, más allá de la crisis general del país? ¿Quién decidió y decide en qué se invierte? Con ese sentido de la situación, el Consejo Superior del IUNA se asemeja al de la Universidad de Buenos Aires y a las carencias presupuestarias de todas las universidades. Por aquello de que la Educación es el futuro del pueblo.
Con el cambio de gestión, ocurrida en agosto de 2005, se logró nombrar nuevas autoridades elegidas por asambleas. Pero estos coordinadores fueron dados de baja por la actual rectora Liliana Demaio. Los alumnos de posgrado no bajarán nunca las banderas de que también se escuchen sus opiniones y se tengan en cuenta.
Todas esas fuerzas de quienes hacen el camino al andar de la Escuela de Arte solicitan a la rectora la efectivización de integrar la Dirección de Posgrado en Artes Visuales y el Museo de Calcos y Escultura Comparada De la Cárcova al Departamento de Artes Visuales Prilidiano Pueyrredón, como fuera votado en el Consejo Universitario del IUNA el 20 de abril de 2006. Esta medida nunca se efectivizó. Si se cumple, permitirá dar curso a que se defienda esta esencial casa de estudios. Esta Casa del Arte, que no es otra cosa que adentrarse en la cultura, en los sueños, en lograr aquella Paz eterna con que soñaba Kant.
Entonces sí podré volver a pasear por los jardines amados de esta escuela, como hace sesenta años. Y visitar allí la escultura trabajada ‘por las manos de Annemarie, aquella muchacha soñada, y que fue colocada entre los árboles por la Escuela, para recordarla siempre. Y allí recitaré con nostalgias:
El tiempo se ha ido, sabor a naranjas,
¿Recuerdas? Recuerdo, el tiempo se ha ido...
La lluvia mojó el umbral del estío

Con el adiós eterno a la sed de ansias.
Osvaldo Bayer

El Homenaje en la Escuela
2006




Fotos de Adriana B. Ortolani 





fotos de argentina.indymedia

miércoles

Murales y esculturas del Jardín




Tito Cardenas 1973

Graciela Mariotto

Graciela Mariotto

Paula Alewaerts





Alewaerts

Alewaerts

Amanda Adelina Nagrasus


Annemarie

Figura, Libero Badii



El navegante, Ruben Locaso



Retrato de Adolfo Ferrari por Antonio Pujia


Antonio Sassone


Graciela Mariotto

Romina Higer




Marcelo Saraceno


Jorge Bianchi



Carpani